“Yo soy un sobreviviente”: Luis Ospina

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Luis Ospina es un hombre de cine. Cumplió 69 años, y su vida gira al rededor del séptimo arte. Además de director, ha estado en la crítica a través de la revista ‘Ojo al Cine’, ha sido promotor del cineclubismo, fue el primer docente de cine que hubo en Cali y ahora está al frente del Festival Internacional de Cine de Cali. Una carrera de casi 50 años metido de cabeza en la cinematografía. Es un sobreviviente de esa generación que en Cali se dedicó al cine, porque varios de ellos ya murieron (Mayolo y Caicedo) y otros se retiraron de la actividad.


Foto tomada de: revistadiners

     Ospina fue invitado al Festival de Cine del  Sur (15 años) que se hizo en Pereira a principios de noviembre. Presentó  su película ‘Todo comenzó por el fin’ (2015). Ese día lucía chaqueta de cuero, una camiseta, sus inolvidables gafas redondas y un jean ajustado que lo hacían ver muy delgado. Su saber invadió el auditorio. Conversación para Ciudad Cultural con uno de nuestros habituales colaboradores.

Para un documentalista, ¿cuál es la importancia de contar con un buen archivo?

     Colombia es un país que tiene un acervo audiovisual muy pequeño. No tenemos muchos registros cinematográficos del país. La docena de películas que se hicieron en la etapa del cine mudo, casi todas desaparecieron, algunas aparecen solo en fragmentos y solo hay dos o tres películas que se conservan casi en su cien por ciento.

     Mucho material del 9 de abril se perdió, o se lo robaron o lo sacaron del país. Los archivos de televisión no se guardaron, sobre todo el de los inicios de la televisión colombiana, que se hicieron durante la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957).

     Está la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, que por fortuna ya lleva una labor larga en tratar de recuperar lo poco que queda y de restaurar y de darle circulación a las películas. Yo pertenezco al comité de preservación de la Fundación, donde tomamos decisiones sobre cuáles son las películas con un afán por restaurarse, ya sea porque están en nitrato o también porque tienen una importancia histórica. El cine siempre ha sido un material muy frágil, primero porque el nitrato era autocombustible y se quemaban las películas, así sin necesidad de colocarle un cigarrillo o un fósforo. Entonces el archivo es muy importante. El famoso documentalista Patricio Guzmán (Chile) dice: “un país sin cine es como una familia sin un álbum de fotos” y esa es una frase contundente.

¿Usted qué sabe de la película ‘Nido de Cóndores’, que se rodó en Pereira y fue dirigida por Máximo Calvo?

     ‘Nido de Cóndores’ (1926), ese es un ejemplo de las pocas películas hechas en Pereira en los inicios del cine y creo, solo quedan como tres fotos. Eso es una lástima para una región, porque es una película fundamental de la escasa producción cinematográfica que se ha hecho en Pereira. En Manizales se hicieron películas y existe por lo menos el registro del incendio y está ‘Manizales City’ (1925), que se recuperó y se restauró.

En ‘Todo comenzó por el fin’ hay una escena donde se muestra a Carlos Mayolo sentado en su sillón, al parecer muerto. ¿Cómo logró eso?

     Esa escena no la filmé yo. Esa escena hace parte de una película que hizo Roberto Trina que se llama ‘Carlos Mayolo de Película’. Lo que hice fue manipular las cosas. La pasé a blanco y negro. Y sí, esa escena es fuerte porque uno cree que él está agonizando, porque la mujer de Mayolo está hablando de las circunstancias en que él murió y da la casualidad que esa escena fue filmada en el asiento donde Mayolo murió. La película tiene mucho material de archivo y el material de archivo tiene esa ventaja, que uno puede darle nuevos significados al cambiar los contextos, se puede resignificar.

Tomado de: Luis Ospina

En la película, usted regresa a su casa y a los sitios donde ha estado, los cuales ya no existen ¿Por qué?

     Ese capítulo se llama: ‘No podemos regresar a casa’ y ese es un tema frecuente en mis películas. Todos los sitios por donde yo he pasado, los han destruido. En ese capítulo me pongo a recorrer, que pasó con el cine club de Cali, que pasó con Ciudad Solar y que pasó con mi propia casa. Es un tema de la posibilidad del regreso y es un tema fundamental en el arte y la narrativa. Uno se pude remontar al Ulises y su largo regresar a casa.   

Este trabajo es muy personal, ¿ese grado de intimidad es su intención?

     En esta película perdí el pudor que tenía antes. En mis películas salía de manera esporádica o salía en las películas de mis amigos, pero en ésta muestro todo: el interior de mi cuerpo, mi cuerpo desnudo. Como ya saben, la película iba a ser otra cosa, hasta el primer día de rodaje, que fue el día en que me enfermé y eso cambió todo la cosa. Era una enfermedad que en ese momento podía ser mortal y de hecho, hay un momento en que los médicos se iban a dar por vencidos. En la película hay imágenes que fueron captadas por mi compañera con un teléfono, y otras fueron filmadas en la clínica por amigos como Rubén Mendoza y Francisco Medina.

     Mis películas son documentales de ensayo y las considero también collage porque son hechas de materiales diversos.  He sido un archivista toda mi vida y los archivistas tenemos esa idea de que ‘guardo esto o lo voto, o de pronto algún día me va a servir para algo, no sé para qué’, y cuando llegué a esta película, me di cuenta para qué había guardado tantas cosas.

Foto tomada de: Las 2 Orillas

Para esta película, ¿cuántas horas tenía de archivo?

     Entre material filmado en el presente y material de archivo, había unas 200 horas. Había desde: súper ocho, 16, betamax, VHS, betacam, tres cuartos, hd y teléfono. Se hizo todo un trabajo dispendioso y muy largo, porque había que unificar los formatos. Tuve dos asistentes de montaje para la preparación del material antes de que entrara el montajista principal. También elaboré archivos de Excel muy completos y dividí la película en 12 capítulos: uno sobre las películas, otro sobre las drogas, otro sobre la música, y así, para poder ubicar el material. Mucho disco duro.

¿En qué proyecto anda ahora?

     La película tiene una final feliz, que es cuando me dicen que estoy curado, pero hace un año y medio tuve una recaída y surgió la metástasis y estoy de nuevo en quimioterapia. Sigo sobreviviendo.

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