LA CUADRA, TALLERES ABIERTOS: 15 AÑOS LEYENDO LA CIUDAD

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Durante 15 años, un sector de La Circunvalar, ha llenado sus calles de arte y cultura, el primer jueves de cada mes desde las 7 de la noche. Un espacio único en Colombia, tan diverso y concurrido que ha inspirado a otras ciudades del país: Armenia con Calle Bohemia (10 años) y Cali con La Calle del Arte.

En la calle mi taller es tu casa

El acto de leer es un universo tan amplio que no podemos limitarlo tan solo a lo textual. Las imágenes, los cuerpos, y hasta las ciudades pueden ser leídas. Quizá ese fue el punto de partida para los gestores de La Cuadra, Talleres Abiertos, al crear un espacio donde han dado cabida a múltiples expresiones del arte y la cultura que retratan y recrean a Pereira.

El jueves 26 de noviembre de 1999 tuvo lugar el primer encuentro bajo el nombre de Talleres Abiertos en una L de dos cuadras de larga, carrera 12 con calles 12 y 11, sector circunvalar. Una exhibición y venta de los trabajos de los artistas pereiranos Viviana Ángel, Carlos Enrique Hoyos y Jesús Calle, realizada en sus residencias que funcionaban a la vez como talleres de creación. Eran vecinos y quizá ese hecho fue una de las motivaciones mayores para dar inicio al proyecto. Para ese entonces se imprimieron 100 tarjetas de invitación donde se puede apreciar un mensaje que han mantenido como filosofía hasta la actualidad: único día de exposición. Se invitaba allí a un espacio íntimo donde el público podría conocer de cerca ese taller del artista, su trabajo diario, el proceso detrás de sus obras que incluía bocetos, ejercicios plásticos, proyectos de investigación y estudio para otras obras. “No teníamos ninguna pretensión, queríamos mostrar que alrededor de un artista y de su obra no hay ningún misterio”, afirma Jesús Calle, artista y uno de los gestores del proyecto.

Los tres artistas, reconocidos en la ciudad por su trabajo plástico expuesto a nivel nacional e internacional, decidieron meses después darle el nombre definitivo a la iniciativa: La Cuadra, Talleres Abiertos. La primera exposición como tal se realizó el 4 de marzo del año 2000. La respuesta del público había sido tan buena en ese primer encuentro que lo que inició como una exhibición eventual se convirtió en un proyecto de ciudad con programación mes a mes (primer jueves) y un circuito que se ha mantenido por 15 años sin interrupción alguna. Muy pronto los talleres no dieron abasto y la calle y los andenes hicieron parte del circuito hasta el punto de tener que cerrar la zona exclusivamente para los asistentes. “Queríamos darle una respuesta, una solución a esa crisis de espacio para el arte que vivía Pereira en ese entonces” aclara Jesús Calle.

La Cuadra es un espacio abierto en el sentido amplio del término. Se cierra la calle para dar apertura a múltiples posibilidades creativas y culturales. Y no solo se limitaron a mostrar las obras de los artistas anfitriones sino también la de los invitados y amigos, el artista emergente y el consagrado. Así mismo, y poco a poco, el arte callejero y la intervención por esa noche de algunas paredes de casas vecinas, tuvieron lugar. Por allí han trasegado muchas personas que por lo regular mantienen alejadas de los museos y las salas de exposición, los niños, las amas de casa, los ancianos, jóvenes que pedían un lugar de encuentro, el artesano, el vendedor ambulante, y así hasta abarcar gran parte de la dinámica de la ciudad. Profesionales en otros campos como la arquitectura, el diseño, la moda, la gastronomía, la música, la historia, el deporte, entre otros, han encontrado allí un ejercicio interdisciplinario – conversatorios, debates, socializaciones de investigaciones – que ha ampliado los relatos de la ciudad. Su diversidad es tal que la temática de cada encuentro no se repite y procura siempre ser más incluyente y participativa.

Fiesta de vida para todos

El profesor Jaime Ochoa fue uno de esos primeros asistentes a la Cuadra, y aún continúan yendo, mes a mes, sin falta. Es incalculable la cifra de gente que a lo largo de 15 años ha ido, han sido testigos de este encuentro con el arte en la calle. Cada uno con una lectura de ciudad distinta pero en cierta medida participes de un espacio que construye ciudad, que se da también para el goce, el disfrute y la convivencia. Para Jaime, que tan solo ha faltado a 3 encuentros en estos 15 años, “La cuadra es una de las mejores actividades culturales que tiene Pereira. Lo mejor que le ha pasado”.

En La Cuadra, un público heterogéneo se ha dado cuenta que el arte es también una fiesta de vida. Una celebración con música, comida, bebida, charla, juegos, letras, baile, teatro, y ante todo, mucha alegría y amistad. En cada edición se mide un pulso de ciudad, la posibilidad de aprender más de ella, de leerla, de encontrarla.

Recrear La Cuadra (relevo generacional)

Han pasado un poco más de 140 exposiciones. Del grupo inicial que conformaba el proyecto, los artistas Carlos Enrique Hoyos, Viviana ángel, Jesús Calle, y el fotógrafo Javier García, se unieron posteriormente los gestores culturales Lucia Molina del Colombo Americano y Martín Ibáñez de la Fundación Raíces. Hoy tan solo permanecen al frente dos. La ciudad se transforma y quizá esta primera generación de La Cuadra siente que 15 años ya fueron suficientes y es necesario dar paso a nuevas formas de leer la ciudad y comprender las dinámicas actuales del arte. “Ha llegado el momento de entregar la cuadra a una generación más joven”, afirma Jesús Calle, junto a Javier García sobrevivientes de esa primera etapa.

Este relevo generacional ha llevado a incluir a María García y Pablo Calle dentro de un proyecto que no cambia de cuadra, ni de calle pero que si planea recrearse e incluir otras miradas. Así lo asegura Pablo Calle, “La idea es seguir impulsando la cultura civil, que la gente pueda ver el arte y así mismo lo disfrute. Un espacio para socializar, para que sigan participando de él, mejorando el evento, teniendo experiencias nuevas, para los que siempre llegan, para los que van creciendo, para aquellos que están de paso, para el que quiera”.

Más diversidad y más oportunidades para llevar los artistas de la ciudad a otras partes de Colombia son los objetivos de esta nueva generación, sin olvidar esa esencia de siempre: un espacio para todos. Porque se hace necesario, “seguir rescatando la calle y el espacio público, porque espacios como La Cuadra harían mucha falta si dejan de existir”, concluye María García.

El jueves 26 de noviembre de 1999 tuvo lugar el primer encuentro bajo el nombre Talleres Abiertos. Para ese entonces se imprimieron 100 tarjetas de invitación.

La Cuadra es un espacio abierto en el sentido amplio del término. Se cierra una calle para dar apertura a múltiples posibilidades creativas y culturales.

La diversidad de La Cuadra es tal, que la temática de cada encuentro no se repite y procura siempre se más incluyente y participativa.

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