Foto López I: el re-descubrimiento de un archivo

Compartir

Actualmente, gracias la beca de “gestión de archivos”, de la Convocatoria de Estímulos del Ministerio de Cultura y el Archivo General de la Nación, que presentó y ganó la profesora de la UTP Johana Guarín Medina, se realiza un inventario de los archivos análogos fotoquímicos, que permitirá identificar con precisión su valor documental, y ponerlo en condiciones básicas de preservación. El proyecto AVC acompaña este proceso.

Las imágenes de Foto López, constituyen completo un acervo documental del municipio de Santa Rosa de Cabal desde 1922. Su local comercial, típico de los muchos que proliferaron en pequeñas poblaciones del país durante el siglo XX, es testimonio de la transformación de la fotografía en Colombia y de las circunstancias que propiciaron su declive. Por más de ochenta años Foto López tuvo como actividad económica fotografiar los acontecimientos más importantes de la población y la región, siendo una muestra elocuente del apogeo de la fotografía: a su modo, en el archivo se encuentran registros de prácticas sociales y culturales que corresponden a una comunidad que le va dando paso a la modernidad durante el acelerado siglo XX, con un fuerte arraigo en tradiciones del mundo agrario que se van quedando atrás, con el cambio de época. Esto le permitió acumular imágenes significativas de la población y su transformación física, así como de los cambios sociales y culturales de los que fue testigo a lo largo del siglo XX, con registros que resultan relevantes no solo para su historia local, si no como testimonio de la historia y cultura misma del país. A diferencia de la suerte corrida por gran parte del material en otros negocios de este tipo, Foto López conserva más de 50.000 negativos en la actualidad, y esto se debe en gran medida al recelo con que los mantiene su dueña actual, Fabiola Martínez. Recientemente, este material fotográfico de Foto López se dio a conocer gracias a la iniciativa de Guillermo Aníbal Gartner, quien re-descubre los archivos en enero de 2014. Tras identificar la importancia de los registros acumulados por décadas en la bodega del local comercial, comienza la tarea de limpiar y escanear los negativos de manera intuitiva y aleatoria, para publicar los resultados del proceso en el grupo en Facebook creado por él con el nombre “Clio en Santa Rosa”, publicando hasta la fecha un aproximado de cinco mil imágenes. Como parte de este ejercicio se despierta un gran interés por el material difundido, y aparecen comentarios de visitantes a la página que aportan información valiosa sobre el contenido de las mismas.