ESPACIO PÚBLICO PARA TODOS: UN DERECHO CIUDADANO, NO UN PRIVILEGIO

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Por: Adriana Carrillo

Miembro del Colectivo Calle de la Fundación Peatonal.

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El Colectivo Calle de la Fundación Peatonal está conformado por un grupo de ciudadanos no asociados a estructuras políticas en particular. Buscan trabajar  por la ciudad del presente y generar los pilares para la ciudad del futuro desde la economía sostenible, el respeto por la naturaleza y la consecución de espacios   verdes y sanos para los ciudadanos.

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El Colectivo Calle de la Fundación Peatonal está conformado por un grupo de ciudadanos no asociados a estructuras políticas en particular. Buscan trabajar  por la ciudad del presente y generar los pilares para la ciudad del futuro desde la economía sostenible, el respeto por la naturaleza y la consecución de espacios   verdes y sanos para los ciudadanos.

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En la medida que el ciudadano tiene deberes (pagar impuestos, acatar las normas) también tiene derechos. Y  el derecho al espacio público es uno de ellos. Tenemos un déficit de espacio público.  Pereira es la ciudad en el país con menos espacio público efectivo (1.6 metros cuadrados por habitante), como si  la calidad de vida, y la vida misma, tuviera  menos valor que la dinámica del comercio.

 

Las vías activas y las calles peatonalizadas son en las grandes ciudades de nuestro país, para no irnos a Europa o Estados Unidos,  un indicador de calidad de vida.  Aumentan la posibilidad de realizar actividad deportiva y  por ende de  mejorar la salud, también son  un punto de encuentro. Hace poco la Asociación de Taxistas de Pereira apoyó la continuidad de la ciclo ruta quincenal en la ciudad, tras la arremetida de los gremios al proponer cerrarla.  Ciudades como Manizales, Armenia e incluso Tuluá tienen sus vías activas cada 8 días, el comercio se organizó en torno a este interés de la mayoría y ahora todos comulgan en un solo deseo por mejorarlas para todos cada vez más.

 

Es importante como ciudadanos  apoyar esta iniciativa, que hace  parte de nuestros derechos. No se debería  pagar por un espacio público  para  realizar cualquier actividad física o  compartir con nuestros amigos y familiares.

 

La peatonalización de algunas calles  es muestra  también de la adquisición en cultura que se ha ido formando en la ciudad en los últimos años. La Cuadra de La Circunvalar, donde el primer  jueves de cada mes, comerciantes informales y habitantes de la zona desarrollan  actividades culturales de interés general,  que abren las puertas a la sensibilidad y a una  cultura ciudadana en  convivencia con la naturaleza y la ciudad. Es un punto de encuentro que  dinamiza el comercio de la zona, antes que pretender acabarlo. Esta misma opción es la que se está implementando desde  mayo con la peatonalización de La Calle de la Fundación, el último viernes de cada  mes.

 

Es más, si ampliamos la mirada y creamos espacios democráticos y saludables, estos programas  deben  expandirse a las comunas, hacer “cuadras en comunas” donde el arte del barrio se exprese y la gente  que vive allí  se encuentre y venda sus productos caseros, en armonía. Se necesita peatonalizar calles, que  los niños puedan sacar sus bicicletas y  los mayores hagan deporte con seguridad. Espacios para aprender a compartir y celebrar en comunidad, con tolerancia y el respeto por  el otro.