Corto circuito como patrimonio cultural

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Corto Circuito ha desplegado procesos de visibilización y circulación de creadores y obras, que han contribuido en la configuración de nuevas elaboraciones críticas del arte en Pereira.

Estos frentes institucionales que nacen para darle respuesta y cabida a diversas demandas expresivas, estéticas y culturales al interior de la ciudad, han legitimado la necesidad de tejer un campo de relaciones teóricas y prácticas alrededor de una labor, cuyo objeto es producir sentido a través de la aplicación de un conocimiento sensible. Esto demanda, entre cosas, el reconocimiento de experiencias múltiples de pensamiento y de obrar estético, desde el cual es posible tender puentes entre la academia, el mundo del arte y la sociedad. Pero también, la comprensión de nuevos valores y acontecimientos que le dan cuerpo a los actuales regímenes de producción.

Dos perspectivas del mundo-Masculino. Fotografías Jess ArLa incorporación en esta red artística ha rendido frutos significativos para la ciudad y sus creadores. Por un lado, la construcción de un patrimonio humano y cultural que alimenta el debate sobre el arte. Y por el otro, el cruce de miradas y subjetividades que animan nuevos discursos capaces de generar otras tramas de sentido.

Para algunos creadores, por ejemplo, Corto Circuito ha sido la plataforma de lanzamiento a escenarios nacionales e internacionales. Hay quienes han puesto a circular obras que devienen de un riguroso proceso académico alcanzado a través de inmersiones en programas al interior del país y fuera de él. También están aquellos que han ligado a la escena proyectos que surgen de forma alternativa a los marcos académicos, pero que despliegan dedicados procesos de reflexión teórica y técnica.

Se trata pues, de un entorno de oportunidad que ha hecho emerger comportamientos y actitudes en el horizonte de la pluralidad artística, desde los cuales se agencian transformaciones culturales que permean la experiencia privada y colectiva.

Afianzar la existencia y permanencia de estos espacios, que intrínsecamente tienen la responsabilidad de formar públicos, no es solo una misión de las instituciones públicas y privadas que se suman cada mes a la apertura del evento. La ciudadanía en general, debe encontrar en esta iniciativa un camino para producir y compartir el conocimiento, para transmitir nuevas nociones de identidad cultural y para encontrarse con sus congéneres.

Invito especialmente a los profesores de escuelas, colegios y universidades a introducir dentro de sus itinerarios escolares la visita a Corto Circuito. Que sea esta una razón para orientar el desarrollo del pensamiento crítico en sus estudiantes, así como un referente para discutir asuntos sobre la sociedad que integramos. La ruta la eligen ustedes, las salas dispuestas para tal fin son: Alianza Francesa de Pereira, Colombo Americano, Carlos Drews Castro del Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo (a un costado del Teatro Santiago Londoño), Fundación Universitaria del Área Andina y Corredor del Arte Comfamiliar Risaralda.