Paul Brito: cronista de lo sencillo

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Fotografía tomada de www.lachachara.org

“Parece mentira que una cosa tan inasible como el viento, tan abstracta, le cambie el rostro a la ciudad, modifique el comportamiento de sus habitantes, desfigure sus modales, los arrincone en la ridiculez y que el responsable ni siquiera se pueda señalar con el dedo.” Fragmento El Viento

Por: Franklyn Molano

Paul Brito es uno de los narradores más sobresalientes del Caribe colombiano. Al leerlo se descubre esa grata unión entre el filósofo y el escritor de aquello que es tan cotidiano pero de vital importancia para las personas. Hizo varios semestres de ingeniería, su obra ha sido llevada a varios idiomas y cuando estuvo en Pereira, cumplió 42 años de edad. Es autor de Los Intrusos (2007), El Ideal de Aquiles, (2010) La Muerte del Obrero, (2014), El proletariado de los dioses (2014), entre otros, y fue invitado reciente al Festival de Literatura de Pereira -Felipe-. Aquí su testimonio:

En el libro ‘El proletariado de los dioses’, usted se ocupa de las cosas sencillas, como el viento, ¿por qué el interés en esas cosas para construir crónicas?
Yo siempre he tenido una cierta predilección por las ideas filosóficas, abstractas. Manejo mucho ese campo tanto en mis intereses como lector, como también en mi personalidad  introvertida. Siempre he vivido más en mi imaginación y en mis preocupaciones que en el mudo real. Entonces casi siempre que me enfoco y asumo la literatura, la abordo desde personajes e historias que logren encarnar esas ideas que vengo rumiando desde hace tiempo. Entonces tengo la idea, que entre más sencillo sea el personaje y entre más cotidiano sean sus historias y sus preocupaciones, pueden funcionar con diferencia y con potencia, y eso a mí como escritor me interesa. Entre más aterrizado y más sencillo sea el personaje, puede generar más chispa hacia esas ideas elevadas filosóficas y universales que a mí personalmente me preocupan.

Fotografía: Franklyn Molano

Usted habla de ciertos pensadores, ¿qué filósofos le llaman la atención?
Últimamente me está obsesionando mucho Henri Bergson, filósofo francés. El de ‘La Risa’ y ‘El Pensamiento y lo Movible’. Premio Nobel de Literatura y fíjate, él pensó hasta en rechazarlo, porque él se sentía más como filósofo. Él sentía que un premio literario lo estaba rebajando al nivel de lo bello y nada más, y no de lo profundo.
Pero también me han interesado otros filósofos comenzando por Heráclito y Parménides; luego ha habido temporadas en que he estado leyendo a Schopenhauer, ‘El Mundo como Voluntad y Representación’. También me he interesado en su momento filósofos como: Nietzsche y Descartes, y así…dependiendo de lo que esté escribiendo en ese momento… Albert Camus, creo que ha sido el más importante porque él también estaba repartido entre la filosofía y la literatura.

De Camus sale el título de su libro: El proletariado de los dioses’ ¿cómo se encuentra usted con esa frase?
Yo había leído su libro ‘El mito de Sísifo’, y un día releyéndolo me encontré con esa frase. Estaba precisamente escribiendo la crónica sobre las pesas, que era la segunda crónica que yo escribía en mi vida y quería saber algo más sobre Sísifo y me acordé del libro. Encontré esa frase en la que él define a Sísifo como proletario de los dioses y eso fue como una revelación que terminó siendo como hilo conductor. En ese momento empecé a buscar personajes como artesanos, que cumplieran una función al parecer repetitiva, condenatoria y mecánica pero que tenía para ellos un significado especial de trascendencia para sus propias vidas.

Carolina Saldarriaga y Paul Brito. Fotografía: Franklyn Molano.

El camino literario suyo ha sido por el cuento y luego llega  la crónica, ¿quién lo lleva a la crónica?
Yo sentía que el cuento como yo lo he abordado, que es poner todo el énfasis en el argumento y la trama, no permitía reflexionar sobre los temas, no me permitía poner de protagonista una idea, y sentía que todo estaba en función de narrar, más que de reflexionar. Yo había pasado desde hace rato del plano de las intuiciones, con las que yo escribía mis cuentos, al plano de las ideas.

Venía leyendo a fondo a muchos filósofos y ensayistas y yo quería también expresar ideas, expresar reflexiones, pero no quería hacerlo solo desde el campo del ensayo, porque yo me siento todavía esencialmente narrador. Creo que las crónicas, cuando las descubrí, eran como un cuento reflexionado.

Creo que al leer a Villoro, sentía que hacía algo muy parecido a lo que yo buscaba, que era narrar reflexionando. Quizás él me ayudó bastante, pero no recuerdo si lo descubrí antes o después.

También siento que en este libro hay un tono poético ¿qué poetas lo han influenciado?
Hemos hablado que yo me inicié con el cuento, y eso es verdad, pero cuando empecé a escribir hubo mucho acercamiento a la poesía, hice muchos ensayos poéticos. Leía bastante poesía, leí a Pablo Neruda, César Vallejo. De la generación del 27 de España a Luis Cernuda y a Pedro Salinas, escritores que admiraba. Y como estuve viviendo en Barcelona, leí de la generación del 50, a José Agustín Goytisolo, Jaime Gil de Biedma… a Borges que lo he retomado lo siento mejor poeta que como ensayista y cuentista

¿De qué se trata su nueva novela?
Yo, antes, me propuse escribir un libro que fuera una especie de novela armada a punta de microrelatos, que es ‘El ideal de Aquiles’. Luego, me propuse escribir una especie de novela armada a punta de cuentos, que es ‘La muerte del obrero’. Ahora, me he propuesto con este libro que no he publicado, a escribir un organismo narrativo, una especie de novela pero montada con crónicas breves de una o dos cuartillas. He estado trabajando bastante para que todas esas pequeñas crónicas formen una sola gran crónica, una gran historia.

 

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