Arte espacial y energía femenina en la obra pictórica de Camilo del Mar

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Después de explorar y experimentar técnicas y formatos dentro del movimiento del arte espacial, Camilo del Mar se adentra en las posibilidades de la genitalidad femenina para calcar en esas formas  el espacio  físico  que tanto ha trazado en sus proyectos artísticos anteriores.  Femiuniversos, su más reciente exposición, es una configuración de lo cósmico con representaciones figurativas del órgano sexual femenino, hurga en un lugar  humano que es deseado pero poco entendido y explorado.


 

Fotografías: Jess Ar

“Asomarse al infinito es sentir sus formas
aquí reunida en un mar de fuego
obra emanada de la divina  semilla del caos y la luz”

 

 

 

“Pintamos, dibujamos, esculpimos, soplamos vidrio y movemos píxeles para mostrar galaxias, estrellas, planetas, lunas, en cualquier lugar donde pueda ir la imaginación,  que una cámara no puede todavía”, afirma la IAAA (Asociación Internacional de Artistas Astronómicos) un gremio de artistas que se ha dedicado a la recreación del espacio como un universo primario e inspirador para sus miradas. Hacen uso de algo denominado como “Arte espacial” o  “Space Art”,  un tipo de expresión artística inclinada al conocimiento y representación astronómica que hace uso de elementos tecnológicos y/o científicos en el desarrollo de la obra, y el pereirano Camilo del Mar,  ha dedicado gran parte de su obra artística a desarrollar y visibilizar esta expresión.

 

 

Desde que ingresó a la licenciatura en Artes Plásticas de la UTP en 1997  empezó a desarrollar su talento  por la pintura, tiempo después  conoció los conceptos de Space Art que casualmente coincidían  con sus inclinaciones por el espacio y la astronomía. Presentó “Arte espacial” como  proyecto de grado en 2004, y no es gratuito, desde niño  rondaban esas inquietudes y esas búsquedas por lo creativo, era todo un “hacedor” – como él mismo se califica-  que  se dejaba sorprender por la teoría del Big  Bang: “Siempre me cautivó mucho la teoría: cómo en algún momento  del tiempo y el espacio se mezclan algunos elementos químicos y dan vida a todo lo existente, incluso a lo inexistente, a lo visible y a lo invisible, , a lo que nosotros conocemos o desconocemos como vida”.

 

 

El planteamiento a seguir fue preguntarse qué sucedía si ponía elementos químicos sobre un lienzo ¿cuál sería la reacción?, y sobre todo, ¿cuál sería el resultado? Y el camino ha sido largo, esa primera pregunta  lo ha llevado a exponer  en museos y galerías independientes en San  Francisco, Manhattan y New York. No fue fácil: tuvo que explorar y ajustar el formato de Space Art a sus posibilidades.

 

 

En su búsqueda  se han cruzado también personas que lo han apoyado y le han brindado la oportunidad de visibilizar más esta experiencia,  aunque, como él  mismo asegura, “esta clase de arte no es muy conocida en el país”. Hacía  el año  2006 conoció a  Nora Elizabeth, directora de Maloka, y a partir de ahí su proyecto se pudo exponer de manera lúdica y recreativa para que niños, jóvenes y adultos conocieran la potencia de esta corriente artística. Y  más tarde, en el Año Internacional de la Astronomía, evento organizado por el Colombio Americano en el 2009 “Arte espacial” se pudo mover y divulgar mucho más fuerte.

 

 

La materia funciona o fluye, con la fuerza de la naturaleza. Los elementos que Camilo ha usado le han labrado un estilo,  y hoy su proyecto se ha extendido a una de las fuerzas principales de la naturaleza: lo femenino. “La energía femenina como energía creadora”, dice mientras señala hacia el espacio donde se encuentra  Femiuniversos, la serie que  expone en Uno Hotel Gastro Bar.  La obra en su conjunto  es una configuración de lo cósmico con representaciones figurativas del órgano sexual femenino “La gente puede ver una especie de simbiosis entre eso que es tan cósmico y eso tan orgánico que representa la genitalidad femenina”.

 

 

Camilo hurga en un lugar del espacio humano que es deseado pero poco entendido y explorado, su resultado es una serie de imágenes sensibles y potentes, un llamado del color y las figuras, para adentrarse en un espacio igual de grande que las galaxias pero precisamente propio como el humano.

La exposición “Femiuniversos” se inauguró el viernes 13 de julio  y va hasta el 3 de agosto en Hotel Uno Gastro Bar.  Y para Camilo, el camino sigue, pronto viene otra exposición en Manizales y seguro una serie más de creaciones adentradas en lo inconmensurable del espacio y de los seres.

 

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